Las personas olvidan lo que hiciste por ellas cuando llega el momento de mostrarse agradecidas

Influyen muchos factores cuando se tiene esta percepción: la gente de verdad es ingrata, acostumbramos a dar mucho más de lo que recibimos, no nos damos cuenta que nos están correspondiendo, queremos recibir más o esperamos continuamente recibir algo.

A veces, no es que las personas sean malagradecidas, sino que nosotros no vemos más allá de nuestras narices y más allá de 5 minutos hacia el futuro; somos desesperados y convenencieros por esperar recompensas de una acción que debería ser completamente filantrópica, y nos convertimos nosotros mismos, en egoístas y desagradecidos con aquellos que nos dieron algo desinteresadamente. Sigue leyendo…